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TU METAMOR

Tu metamor, como diría el mío es como el "cuñao" y hay cuñaos con los que te llevas bien y "cuñaos" con los que no (hablo en masculino porque creo se entiende mejor el sentido del término "cuñao"aunque cuñás, también existen). Eso es así; y el requisito más deseable que puedes encontrar en tu metamor es que sea compatible contigo.

Por supuesto que también puedes no llegar a conocerle, aunque yo creo que si pretendes tener con tu amor una relación más profunda y la suya ya lo es; tarde o temprano tendrás que pasar por el trance. Yo preferí hacerlo más temprano que tarde.

Sinceramente, no sé cómo hicimos para caernos bien. Supongo que tenemos un interés común superior. Supongo que él nos lo ha puesto muy fácil desde el principio (en el sentido de ceder para que yo tuviera más tiempo) y yo traté de ir haciéndoselo más fácil en la medida de mis posibilidades, que cada vez han ido siendo más. Supongo que somos parecidos en muchas cosas. Supongo que los dos hicimos un esfuerzo. No lo sé.

Por mi parte, poco a poco, se ha ido convirtiendo en vínculo directo lo que antes era un vínculo indirecto que nos unía a través de ese "interés común superior".Ahora la relación entre mi metamor y yo es independiente del resto de las relaciones. Tiene entidad propia. Y creo que eso es lo mejor que puede pasar para el resto de las interacciones que se generan en una relación de este tipo ya que una base sólida sustenta mejor los lados.


Desde mi punto de vista y mi experiencia, que por otro lado es escasa en este tipo de relaciones, lo más importante yo diría que es el equilibrio. Es difícil de conseguir o de entender, más bien, sobre todo al principio. Para mi lo fue. Por su propia definición, Equilibrio, entendido como la acepción 4. de la RAE (4. m. Contrapesocontrarresto o armonía entre cosas diversas), implica movimiento. Implica fuerzas contrapuestas que se ayudan mutuamente a funcionar. El vértice que está en lo alto contribuye a que el triángulo se mantenga equidistante y a mantener estable la base y eso contribuye a que la base sea firme, pero debe existir una base sobre la que ese triángulo pueda mantenerse en pie. Y esa es la relación entre tu metamor y tú. Los tres lados son flexibles, dentro de sus posibilidades y por supuesto de forma equilibrada o equitativa, que viene a ser lo mismo desde otro punto de vista.

Hay dos relaciones sobre las que cada miembro puede influir directamente, pero una tercera sobre la que no. No se elige ni se decide nada con respecto a la tercera relación. Sus acuerdos son sus acuerdos. La relación (en este caso) estaba antes que yo y sus acuerdos también. Otra cosa es que ellos decidan renegociar sus acuerdos debido a mi llegada, cosa que es de agradecer. Que él decida ceder y dar y ser flexible y comprensivo y respetuoso y paciente y solidario y recibir menos y ser capaz de adaptarse a ti y a tu ritmo, eso es muyyyyy importante y más si nunca has estado en una relación de este tipo y además eres monógama.

En cualquier caso, el metamor es la parte de la relación en la que juega un papel más importante el azar que la voluntad de las partes. Si no hay química (otro tipo de química) entre los dos, no la hay y eso tiene poco arreglo.

Creo que habría que inventar un término diferente para lo que en casa llamamos "cuñao". No es tu amigo, ni tu compañero, ni tu colega, ni tu hermano, ni tu aliado, ni tu compañero, ni tu "cuñao". Y metamor me suena demasiado a formulación de clase de química. La palabra metamor nace de la unión del prefijo meta (después de, más allá) y amor.  No sé yo si se ajusta mucho. Yo diría que es más bien "al lado" del amor y no "después de" o "más allá".

El otro día, en la charla mensual de Golfxs con Principios en el Volta Café, escuché a alguien preguntar: cómo se lleva uno bien con su metamor? Pues yo diría que, en gran parte, queriendo.

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EL AMOR Sí DUELE

Es mentira que el amor no duela. El amor duele y a veces mucho.
Estoy en una relación que duele, no que me hace daño, que es distinto. El amor que estoy viviendo, y lo llamo así conscientemente, no voy a emplear términos psicológicos ni llamarlo vinculo afectivo sexual  ni mierdas por el estilo porque no lo es. Es AMOR. Con mayúsculas. Cómo decía, el amor que estoy viviendo es lo más parecido a lo que estaba buscando, también es una las experiencias más duras, y no han sido pocas, por las que he pasado.Y garantizo que duele, pero también sirve para pensar y para conocerse a si mismo y para entenderse a uno mismo (escribo teniendo muy en cuenta el género con el que me designo.)

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Pero te da miedo cuando ves que te quedas sola. Cuando no tienes claro cómo de importante eres cuando no estás. Cuando estás convencida de que eres completamente reemplazable. Da miedo y da vértigo.

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Pareciera que tienes que dejarle absoluta libertad al otro para ser lo suficientemente poliamorosa, no puede molestarte nada, no puedes querer nada, porque entonces no eres poliamorosa. Ese tipo de relaciones en las que tienes que "entender" que no puedes ponerle cortapisas al otro me recuerdan un poco a esas relaciones, heterosexuales y monógamas, espero que ya no en vigor, en las que la mujer tenía que entender las "necesidades" del marido. Creo que los extremos no son buenos. Una persona, mejor dicho, el extremo de una persona, que sólo piensa a través del sistema de valores de la libertad, es difícil que cubra las expectativas del otro. Si la otra persona está situada en el mismo extremo, no sabría decir cómo funcionaría esa relación ni si es posible.

Cuando una persona sólo se queda en su posición esperando que todas sus necesidades y deseos sean cubiertos y se respeten todas sus libertades, a pesar de los deseos de los demás, e incluso imponiendo a los demás …