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HAY DÍAS...

Hay días en que se hace difícil mantenerse en el camino. Hay días en los que todo te parece una mierda. En los que piensas que nada de esto tiene ningún sentido. Hay días en los que duele de verdad y te preguntas por qué, si en realidad nada ha cambiado de antes de ayer a hoy.

Afortunadamente hoy no es uno de esos días. Ese día fue ayer y ya quedó en el olvido.

Hay días que son más difíciles que los difíciles y te das cuenta de que tienes que seguir dando pasos si pretendes mantenerte en el camino. Esos días son los que de verdad valoras qué es más importante: el yo o el nosotros.

Definitivamente el nosotros.



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TU METAMOR

Tu metamor, como diría el mío es como el "cuñao" y hay cuñaos con los que te llevas bien y "cuñaos" con los que no (hablo en masculino porque creo se entiende mejor el sentido del término "cuñao"aunque cuñás, también existen). Eso es así; y el requisito más deseable que puedes encontrar en tu metamor es que sea compatible contigo.

Por supuesto que también puedes no llegar a conocerle, aunque yo creo que si pretendes tener con tu amor una relación más profunda y la suya ya lo es; tarde o temprano tendrás que pasar por el trance. Yo preferí hacerlo más temprano que tarde.

Sinceramente, no sé cómo hicimos para caernos bien. Supongo que tenemos un interés común superior. Supongo que él nos lo ha puesto muy fácil desde el principio (en el sentido de ceder para que yo tuviera más tiempo) y yo traté de ir haciéndoselo más fácil en la medida de mis posibilidades, que cada vez han ido siendo más. Supongo que somos parecidos en muchas cosas. Supongo que los dos hic…

CRISIS

Pues tenía que llegar. La primera crisis. Aquí y ahora. Se hace bastante difícil escribir pero escribo porque creo que estos son los momentos que vale la pena mostrar, para bien o para mal y porque en su día me comprometí a hacerlo y a contar. Lo bueno y lo difícil. Ahora toca difícil.

Voy a hablar sólo de mi. Al fin y al cabo este es el blog de una persona monógama en una relación no monógama. Esa soy yo y vengo con tres mochilas. La de la vida, la del amor (romántico) y la de mi historia familiar. Alguien se preguntara, en estos momentos, cómo es posible que sabiendo esto comenzara la relación. Yo también. Pero salir corriendo ahora sería de cobardes y no lo soy. Seré insegura y pesada y reiterativa y machacona y reaccionaré mal, pero cobarde no soy, ni deshonesta.
Sé que me quiere y la quiero.
Quiero intentarlo y si sale mal, se vuelve a intentar hasta que salga bien.
De momento algo no está saliendo bien.

Seguimos intentándolo. Yo no sé como dejar de sentirme como me siento. Se me…

EXPECTATIVAS

Pareciera que tienes que dejarle absoluta libertad al otro para ser lo suficientemente poliamorosa, no puede molestarte nada, no puedes querer nada, porque entonces no eres poliamorosa. Ese tipo de relaciones en las que tienes que "entender" que no puedes ponerle cortapisas al otro me recuerdan un poco a esas relaciones, heterosexuales y monógamas, espero que ya no en vigor, en las que la mujer tenía que entender las "necesidades" del marido. Creo que los extremos no son buenos. Una persona, mejor dicho, el extremo de una persona, que sólo piensa a través del sistema de valores de la libertad, es difícil que cubra las expectativas del otro. Si la otra persona está situada en el mismo extremo, no sabría decir cómo funcionaría esa relación ni si es posible.

Cuando una persona sólo se queda en su posición esperando que todas sus necesidades y deseos sean cubiertos y se respeten todas sus libertades, a pesar de los deseos de los demás, e incluso imponiendo a los demás …